viernes, 2 de agosto de 2013

Llegó el desastre. Reordenación de líneas de autobús


Aviso, esta entrada va a ser larga.
Yo me pregunto ¿a quién beneficia esta reordenación?

Los vecinos de Santa Isabel son de los más perjudicados puesto que han perdido una de las dos líneas que les unía con el centro y sur de Zaragoza.
Al recorte del 45 en el tramo paralelo al tranvía desde la plaza de Aragón que habían asumido como lógico, se ha unido la desaparición total de una línea que les dejaba en el centro de la ciudad.
Ahora se tienen que contentar con el 32 (eso sí con vehículos articulados) que les deja en las Murallas en lugar de en la Plaza de España como antes y si quieren ir a cualquier otro sitio deben coger el tranvía sí o sí, en una de las paradas más saturadas de la línea.
Por lo menos les han mejorado la frecuencia con una media de 8 minutos.

Los habitantes de Peñaflor también están contentos, ya que la única línea que llega a su barrio, el 28 ha cambiado drásticamente y en lugar de acercarlos al centro, parece que los aleje, pues antes llegaba hasta el Coso y ahora los deja, de entrada en Zaragoza, al lado del Pilar teniendo que coger el tranvía en las Murallas (otra vez la parada saturada) y si vas de vuelta, cuando bajas del tranvía y lo coges en la misma parada que lo dejaste a la ida, tienes que volver a pagar al pasar por la parada de principio de línea que ahora está situada en Echegaray al lado del puente de Hierro.
Además, les hace una ruta turística por el interior del Barrio de Santa Isabel que les alarga el recorrido en unos 10-15 minutos sin saber muy bien a quién beneficia, si es que beneficia a alguien.
No nos olvidemos de la frecuencia media: 25 minutos, tela marinera.

¿Y qué decir del barrio de San José? O qué no decir, mejor dicho.  Ahora les quitan la posibilidad de ir al Hospital Miguel Servet de una tirada porque el 40 acaba en la Plaza Paraíso; con la cantidad de gente mayor que vive en ese barrio y que hace uso de los servicios médicos, no por gusto, evidentemente.
Pero si sólo fuera eso, pues diríamos, ya se acostumbrarán a coger el tranvía en la Plaza Aragón, que además es más cómodo que el autobús; pero no, además, han eliminado de un plumazo la posibilidad de acceder al edificio del Seminario, (al que el Ayuntamiento de Zaragoza ha trasladado gran parte de sus dependencias), desde el centro, con una línea directa.  No, ahora hay que ir con el 35 que también hace un recorrido turístico por la zona de la Avda. Valencia, Hospital Clínico, zona universitaria, Romareda, etc. hasta llegar a la Vía Hispanidad.

Capítulo aparte merece la zona de Delicias.  La zona de la Avda. Madríd ha perdido la línea 31 y acaba su recorrido en el Palacio de la Aljafería, teniendo que suplirla la ampliación del 33 hasta la Bozada.
El 33 es uno de los autobuses más utilizados de toda la red, con una frecuencia media de 7 minutos y con vehículos dobles.  Veremos en septiembre, con la vuelta a la normalidad si cubre suficientemente la demanda del barrio más poblado de Zaragoza.

La otra zona de las Delicias, la más próxima a la Bombarda que se comunica con las Fuentes y el centro mediante la línea 22, altera su rutina y deja de pasar por el Portillo y Echegaray, para circular por Independencia tanto a la ida como a la vuelta, y por San Vicente de Paúl (como en los viejos tiempos) y Alonso V en su acceso a las Fuentes.  Poder llegar a la Plaza de Europa desde la Plaza de Roma parece que es un lujo al que no deben tener derecho los vecinos de esta zona tan poblada.  Misterios.

¡Ah!, y más al sur, desde Miralbueno, tampoco pueden tener un acceso directo al pabellón Príncipe Felipe y alrededores, (es que son poco aficionados al baloncesto).  El recorte del 52 les deja en la Puerta del Carmen y después, la nada, te apañas y te buscas la vida con el 25 con 12 minutos de frecuencia media, y el 51 con 11 minutos de media.  

Y nos venimos al Actur.  Para empezar, el 20 desaparece.  Con la de kilómetros que yo he hecho en el 20, 8 años yendo a trabajar a la Plaza de San Francisco todos los días y sufriendo las obras del tranvía primero en aquella zona y después al lado de casa.  Más de 5 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, por cinco días a la semana, 240 días aproximadamente por año, hacen la friolera de 19.200 kilómetros.  ¡Qué mareo!
En fin, descanse en paz. Ahora me lleva el tranvía.  Más rápido, más cómodo, más silencioso, más iluminado... y más incierto, más rígido, menos fiable... si no mejora los fallos que tiene actualmente, cogerlo para ir a trabajar se convierte en una lotería. 


El 23 recorta su recorrido y acaba en la puerta de Grancasa.  Hoy mismo han coincidido varios a la vez y ya no cabían en la calle que comunica Gómez de Avellaneda con María Zambrano.

El 42 acaba mucho antes, en el intercambiador de Valle de Broto. Si vienes de las Delicias al Actur te tocará andar hasta Grancasa o coger el tranvía para una o dos paradas.

El 43 acerca a los vecinos de Juslibol a Grancasa, y tiene el final de línea delante del World Trade Center, donde se supone que estaría el centro de especialidades del Salud.  (No sé si lo veremos algún día).  El caso es que tengan que coger el tranvía para ir al centro, con lo bien que iba el 43 hasta el Coso.  Dicen que mejoran la frecuencia de 30 minutos a 18, pero de momento Tuzsa no lo informa así en su página.

Y el 44 hace un rodeo parecido al que hacía para subir hasta el Carrefour, pero ahora lo hace rodeando Grancasa y acabando donde el 43 en el descampado, con unas frecuencias medias de 13 minutos.  Más o menos hace lo mismo y creo que no perjudica a nadie, si acaso a los que quieran ir de Juslibol a Las Fuentes directo, pero ahora ya tenían que coger dos autobuses.

¿Y van a poner marquesinas o vamos a seguir teniendo que esperar al raso? Lo digo por ir comprándome una sombrilla tipo playa para el "solipandi" que cae estos días.

Espero que al menos, la línea 56 que comunica Valdespartera con Montecanal y las nuevas lanzaderas que comunican con el tranvía, sirvan a los vecinos del sur de Zaragoza para poderse desplazar.

El problema, es que el tranvía no va a ser suficiente para cubrir la demanda de movilidad de los ciudadanos que, -no por placer ni en horas no saturadas, sino por obligación y en las horas punta, que es cuando se necesita- deben utilizar el tranvía y los montones de transbordos que vamos a tener que hacer a partir de hoy mismo.

El otoño se prepara caliente.  No sé si la temperatura exterior acompañará pero lo que sí es seguro, es que el personal lleva la procesión por dentro y está hasta las narices de que le tomen el pelo.  Si no se eliminan totalmente los fallos del tranvía (sean por la catenaria, los pantógrafos o la madre que los parió) y no se mejoran las frecuencias, esto va a ser un desastre.  Con la vuelta al cole y a la rutina otoñal será cuando se ponga a prueba la capacidad del sistema y si no sale bien, es necesario que la Sra. Dueso rectifique y haga todo lo que esté en su mano por que los ciudadanos, sí esos que pagamos su sueldo con nuestros impuestos, tengamos el transporte público que nos merecemos.

El grupo parlamentario Chunta Aragonesista ha puesto a disposición de los usuarios un buzón de sugerencias para que podamos dejar constancia de los fallos, quejas y sugerencias relacionadas con el nuevo plan de movilidad hasta finales de septiembre.  La dirección del correo electrónico es quejabuscha@chunta.com y también están presentes en facebook y en twitter con el hastag #quejabusCHA.

Pero no sólo los usuarios del bus sufrimos los cambios en las líneas.  No hay que olvidarse de los 212 trabajadores de la antigua TUZSA sobre los que planea la amenaza de un despido con la excusa de la reorganización de las líneas y el descenso de la productividad; ni tampoco del recorte de sueldos que les promete la empresa con el mismo motivo a los que consigan salvarse de los despidos.  

Si os dais una vuelta por los medios digitales y por las redes sociales, podréis comprobar, si es que no sois sufridores directos, lo contenta que está la gente; los comentarios son de lo más variado, pero no hay muchos positivos.  Y eso que ahora estamos a medio gas, pero espera que llegue septiembre.  Esto va a ser de película de miedo.

Por cierto, que parece que en agosto no trabaje nadie y con esa idea, han decidido dejar las frecuencias del tranvía a la altura de autobús de tercera.  ¿Cada 10 minutos a partir de las 15:00 que es cuando sale la mayoría de la gente del trabajo en verano?  Yo no entiendo nada. No hay más que darse una vuelta por las paradas del tranvía y contar el número de aspirantes a subirse al tranvía.

No se lo que el Ayuntamiento se ahorrará con estas medidas, está por ver.  Ojalá sea para bien y haya más beneficiados que perjudicados, pero lo tienen realmente difícil.

Ya sabemos que estaréis hartos de oír hablar de este tema, pero no podíamos dejarlo pasar, ya que somos una de las partes más afectadas por el cambio.  Esperamos no haberos aburrido demasiado.  Si tenéis algún comentario, ya sabéis, estamos encantados de compartir nuestras opiniones con vosotros. 

1 comentario:

  1. Muy buen post. Ahora lo que deberían hacer los políticos es escuchar a la gente que les votó, pero eso es como pedir peras al olmo, seguramente ellos van en coche con chófer pagado por todos y no sufren estos "pequeños inconvenientes" de la gente de a pie (o mejor dicho de autobús), y es que nos quejamos por todo, desde luego ¡como somos los pobres!

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